QUÉ ES UNA CIRUGÍA DE COLUMNA POR MICRODESCOMPRESIÓN

Uno de los tratamientos existentes para las hernias de disco lumbares y para el dolor de pierna o radiculopatía es la cirugía de columna mediante microdiscectomía o microdescompresión. Este tipo de tratamiento quirúrgico llega a hacer más eficaz que otros existentes para aliviar el dolor ocasionado por la compresión de la raíz nerviosa en la columna vertebral.

En términos generales consiste en la extracción de una pequeña porción del hueso que se encuentra sobre la raíz nerviosa o del material del disco para aliviar el pinzamiento o compresión y darle más espacio al nervio para sanar. Aunque la recuperación total puede tomar un par de semanas o meses, los pacientes que tienen dolores ocasionados por la compresión de las raíces nerviosas suelen sentir un alivio inmediato tras una cirugía de este tipo, razón por la que muchos especialistas las recomiendan ampliamente, siempre y cuando las características del padecimiento que origina el problema y el estado de salud general del paciente lo conviertan en un buen candidato para someterse a este tipo de intervención.

Una cirugía de columna por microdescompresión se realiza a través de una incisión de un tamaño considerablemente pequeño, tan sólo de una pulgada a una pulgada y media, en la línea media de la parte baja de la espalda. Al hacer la incisión los músculos que corren verticalmente sobre el arco óseo de la columna se separan de este sin tener que ser cortados pues su diseño les permite un desplazamiento hacia los laterales. Luego de que los músculos se separen de la columna el cirujano tiene pleno acceso para poder retirar las membranas que cubren las raíces nerviosas y con ayuda de lentes quirúrgicos busca la raíz del nervio. Una vez localizada la raíz puede extirpar una pequeña porción de la articulación con lo que el acceso a la raíz del nervio será más sencillo y se libra un poco de la presión que se ejerce sobre el nervio. Posteriormente la raíz del nervio se mueve hacia un costado y se retira el material del disco que se encuentra debajo de esta y finalmente, antes de suturar la incisión se regresa la raíz del nervio, la membrana recubriente y los músculos a su lugar.

Gracias a las características de este procedimiento quirúrgico, la estructura mecánica de la columna lumbar del paciente intervenido no cambia para nada, pues las articulaciones, ligamentos y músculos se dejan en su mayoría intactos, lo que permite una recuperación rápida. Si bien, la cirugía mediante microdiscectomía es muy efectiva es la última opción para el tratamiento de una hernia de disco. Antes de que el médico recomiende una intervención quirúrgica a los pacientes que presentan dolores ocasionados por hernias discales, optará por tratamientos no quirúrgicos y sólo en caso de que en un lapso de tiempo de entre seis a doce semanas el dolor no mejore, comenzará a contemplar la cirugía como una opción. Únicamente cuando existe incontinencia de vejiga o recto o déficit neurológicos asociados con la hernia discal se recomendará una cirugía inmediata, o bien, cuando el dolor es muy grave.

Una cirugía de columna por microdiscectomía se puede realizar de forma ambulatoria y los pacientes pueden retomar sus actividades cotidianas al poco tiempo tras la cirugía. Sin embargo, para alcanzar una recuperación satisfactoria es necesario que se sigan las indicaciones del especialista, quien por lo regular recomendará a los pacientes que no se inclinen, que gire el torso y que no levante peso al menos durante las primeras seis semanas después de la intervención quirúrgica. Transcurrido ese tiempo es posible retomar todas las actividades cotidianas sin ningún problema, básicamente porque la cirugía no modifica en modo alguno el funcionamiento mecánico de la espalda.

Cabe recalcar la importancia de seguir las indicaciones médicas en cuanto al reposo y evitar movimientos bruscos que comprometan la espalda, pues de lo contrario la recurrencia de la hernia discal se incrementa. También es importante tener cuidados especiales durante los primeros tres meses posteriores a la intervención para que no se vuelva a presentar una hernia de disco, en cuyo caso podría ser necesaria otra operación que si bien, por lo regular es tan exitosa como la primera, incrementa los riesgos de recurrencia en un 20%.

Ya que hemos hablado de las características y los beneficios de someterse a una cirugía de este tipo es necesario que mencionemos los riesgos que implica. Como es sabido, cualquier procedimiento quirúrgico representa riesgos y complicaciones que los médicos deben informar a sus pacientes antes de que decidan someterse a la intervención. Al tratarse de una cirugía de columna, la microdiscectomía o microdescompresión tiene riesgos de un desgarro de la duramadre, que es la parte que protege al sistema nervioso central, ocasionando la fuga del líquido cefalorraquídeo que protege, lubrica, alimenta y cumple un papel importante en la función eléctrica del sistema nervioso. Este tipo de desgarro puede solucionarse sellando la fuga. Entre otros riesgos se encuentra que la raíz nerviosa se dañe, que se presente incontinencia de la vejiga o intestinos, que se presente una hemorragia y que se desarrolle una infección, lo que llega a ser muy poco frecuente pero es posible que pase.

Si tienes dolor en la espalda, en los glúteos o en las piernas y ha persistido por varias semanas te recomendamos que acudas de inmediato a consulta con un especialista para que diagnostique el problema y encuentre el tratamiento adecuado para ti. En caso de que los tratamientos no quirúrgicos no resulten y sea necesario que te sometas a una cirugía de columna infórmate con tu médico perfectamente sobre el procedimiento, los riesgos y los cuidados para tu recuperación y siempre sigue sus indicaciones al pie de la letra, de esta manera lograrás una recuperación satisfactoria.

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