Una de las lesiones más frecuentes motivo de visita a un traumatólogo DF es la hiperextensión cervical, también conocida como esguince de cuello o latigazo cervical. Se trata de una lesión producida por un movimiento rápido y fuerte del cuello hacia adelante y hacia atrás, como el movimiento de un látigo, por lo que se conoce como latigazo. Esta lesión es muy común que se presente en un accidente automovilístico, cuando se sufre de una colisión en la parte trasera del vehículo, pero también puede producirse en un accidente deportivo o por maltrato físico. En esta ocasión hablaremos de los signos y síntomas más frecuentes en una hiperextensión cervical, la manera en que se realiza el diagnóstico y las opciones de tratamiento disponibles en la actualidad.

Como acabamos de mencionar, la hiperextensión cervical o latigazo cervical se produce cuando el cuello realiza un movimiento rápido y fuerte hacia adelante y hacia atrás, es decir, por un movimiento brusco, lo que puede ocasionar el desgarro de alguno de los ligamentos de las vértebras, que es entonces cuando se habla de un esguince de cuello. El síntoma más frecuente es el dolor en el cuello, la rigidez del área afectada y el dolor de cabeza, y si bien la mayoría de las personas llegan a una recuperación con tratamientos conservadores como el uso de analgésicos y ejercicios de rehabilitación física después de algunos meses, otras personas presentan complicaciones y dolor de cuello crónico, por lo que es sumamente importante acudir con un especialista traumatólogo DF cuando se ha sufrido de un traumatismo en el cuello y se presentan los síntomas que caracterizan la hiperextensión cervical.

Además del dolor y la rigidez del cuello, se presentan otros síntomas, por lo regular dentro de las 24 horas después de la lesión. Estos signos y síntomas incluyen un incremento del dolor al movilizar el cuello, disminución de la amplitud de movimiento del cuello, dolor de cabeza que comienza en la base del cráneo, dolor o sensibilidad en hombros, parte alta de la espalda o brazos, fatiga, mareos y sensación de entumecimiento u hormigueo en los brazos. También se puede presentar visión borrosa, alteraciones del sueño, zumbido de oídos, irritabilidad, problemas de memoria, dificultad de concentración y depresión. La recomendación general es que se acuda a una clínica de la columna vertebral si se manifiestan estos síntomas después de sufrir un accidente automovilístico, una lesión deportiva o alguna otra lesión traumática, para que tras una serie de pruebas diagnósticas, si se confirma la hiperextensión cervical o un esguince, se comience con el tratamiento cuanto antes.

La importancia de un tratamiento oportuno radica en la prevención de complicaciones por la lesión; por el tipo de mecanismo que genera la hiperextensión cervical se puede presentar daño en los huesos de la columna vertebral, en los discos intervertebrales, los ligamentos, músculos, nervios y otros tejidos, que sin un tratamiento adecuado pueden generar un dolor crónico que no sólo afecte el cuello y la cabeza, sino también los hombros y los brazos.

En el consultorio de ortopedistas DF o de un traumatólogo se puede esperar que el especialista realice preguntas sobre el episodio traumático que produjo la lesión y los síntomas que se ha manifestado. Con esta información se encargará de hacer un examen de cabeza, cuello y brazos movilizándose y solicitándoles que realicen tareas simples; el examen es de utilidad para comprobar la amplitud de movimiento de cuello y hombros, el grado de movimiento en que se incrementa el dolor, la sensibilidad del cuello, la espalda y los hombros, y los reflejos, la fuerza y el nivel de sensibilidad que se presentan en las extremidades.

Para confirmar el diagnóstico y descartar otros padecimientos que pueden contribuir a causar el dolor o que podrían ser el origen del mismo, se indican pruebas de diagnóstico por imágenes. Las radiografías son de gran utilidad para la identificación de fracturas, dislocaciones o artritis y se hacen en el cuello desde diferentes ángulos. La tomografía computarizada, que al igual que las radiografías se hace con tecnología de rayos X, se emplea para verificar si hay daño óseo, pues con ella se pueden obtener imágenes transversales del hueso.

Finalmente la resonancia magnética es otra prueba de imagen útil en el diagnóstico de una hiperextensión cervical y al utilizar ondas de radio y campos magnéticos genera imágenes de tejidos blandos en tres dimensiones de gran detalle. Con la resonancia magnética se pueden identificar lesiones óseas y en los tejidos blandos, que en un traumatismo en el cuello pueden incluir daño en la médula espinal, en los ligamentos o en los discos intervertebrales.

El tratamiento de una hiperextensión cervical tiene como finalidad el alivio de los síntomas, en específico el dolor, la restauración de la amplitud de movimiento normal del cuello y que el paciente retome sus actividades cotidianas. Las características del tratamiento varían de un paciente a otro según la gravedad de la lesión, y mientras para algunos un tratamiento con medicamentos de venta libre y cuidados básicos en el hogar son suficientes para su recuperación, otros pacientes requieren medicamentos recetados, tratamiento especializado y seguir un programa de rehabilitación física.

Para comenzar se indican medidas para disminuir el dolor, como reposo durante las primeras 24 horas después de que se presente la lesión; la aplicación de hielo o calor en el cuello en sesiones de 15 minutos hasta un total de seis veces al día; utilizar analgésicos de venta libre para el control del dolor que va de leve a moderado; analgésicos recetados para el dolor intenso; los relajantes musculares, en especial cuando se presentan problemas de sueño por el dolor; aplicación de inyecciones anestésicas.

Como parte del tratamiento, el especialista puede indicar también terapia física con ejercicios de estiramiento y movimiento para restaurar el rango de movimiento normal en el cuello, para ello los ortopedistas DF pueden derivarlos a un fisioterapeuta que diseña un programa de en el que se incluyan además de ejercicios de amplitud de movimiento, otros para el fortalecimiento de los músculos, para mejorar la postura y la restauración del movimiento normal. El uso de collarines de gomaespuma para la inmovilización del cuello también puede estar indicado, pero en todo caso se deben respetar las indicaciones del médico en cuanto al uso que se le dé al collarín, pues de lo contrario se pueden presentar otros problemas, principalmente asociados con la inmovilización prolongada del cuello, como la disminución de fuerza muscular, lo que podría repercutir de forma negativa en la recuperación.

Si ustedes presentan signos y síntomas de una hiperextensión cervical los invitamos a ponerse en contacto con nosotros para agendar una cita con un traumatólogo DF y comenzar con un tratamiento cuanto antes. En Especialidades Neuro Quirúrgicas, ENQ, somos un equipo de profesionales en la columna vertebral y ofrecemos una atención de primera categoría para el diagnóstico y tratamiento de lesiones y enfermedades que afectan su calidad de vida.

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