La evolución de la craneoplastia a través del tiempo

La craneoplastia es una intervención neuroquirúrgica para cubrir un defecto craneal. El objetivo del artículo de hoy es la revisión histórica de los distintos métodos reconstructivos craneales. Entendemos como intervención neurológica aquella que abarca el tratamiento quirúrgico, no quirúrgico y estereotáctico de pacientes adultos y pediátricos con determinadas enfermedades del sistema nervioso, tanto del cerebro como las meninges, la base del cráneo y de sus vasos sanguíneos, incluyendo el tratamiento quirúrgico de procesos que irrigan al cerebro y la médula espinal.

Así que cuando una persona sufre de un tumor óseo, una infección u otras patologías que requieran la reconstrucción de los defectos craneales, se acudirá a esta rama de la medicina que se ocupa de las craniectomías descompresoras.

Para aprender acerca de las diferentes técnicas de reconstrucción craneal, deberemos retroceder bastante hacia tiempos antiguos, hasta las civilizaciones prehistóricas del pacífico sur, cuando se utilizaban cocos para reparar defectos craneales. Existen diferentes fechas importantes que marcaron las técnicas de reconstrucción craneal.

  • 1634: Se reintroduce la técnica de las plaquetas de oro puro que utilizaba la civilización de los incas, en aquel año fue reincorporada por Falopio y Paré.
  • 1636: Después de utilizar durante el neolítico materiales aloplásticos (oro, plata), se realiza el primer indicio de reparación de defectos óseos a través de un injerto, cuando el científico Van Meekren trasplantó utilizó hueso heterólogo de un perro a un soldado ruso; su objetivo era reparar los defectos craneales, es decir el defecto de calota. Sin embargo los problemas no terminaron ahí debido a que el hombre fue excomulgado de su iglesia, por tacharlo de hereje debido a la cirugía que se había sometido, así que dos años más tarde el científico se vio obligado a revertir la cirugía.
  • 1809: Merrem realiza el primer trasplante de injerto autógeno óseo.
  • 1889: Seydel empleó por primera vez un autoinjerto (tibia) en la cirugía reconstructiva facial
  • 1890: Muller y Koning descubrieron el primer injerto óseo de calvaria, que se popularizó progresivamente, por lo que medio siglo más tarde, existían cerca de cien artículos describiendo el uso de hueso craneal como forma de injerto.
  • 1965: Simpson utiliza por primera vez el titanio para una craneoplastia. En la antigüedad, el material para esta intervención dependía de las clases sociales; los nobles hacían uso de metales preciosos, mientras que los plebeyos de calabazas.
  • 1982: Paul Tessier, conocido como el padre de la cirugía craneofacial, popularizó el empleo de injertos óseos craneales, además de reconstrucción de carlota craneana, piso de órbita, fosa craneal anterior, área órbito-cigomática y maxilar superior.

Es a través de esta operación que los mejores neurocirujanos levantan el cráneo y colocan un hueso, que podría provenir  de las otras partes del cuerpo o un sustituto, tal como una placa de titanio, sustituto sintético de hueso,  o un acrílico para corregir la malformación. El cirujano se asegurará de que el tejido ha dejado de sangrar y que se han suturado adecuadamente; los puntos utilizados para esta cirugía, suelen ser de materiales que se disuelven por sí mismos una vez que la herida ha sanado.

En la actualidad, los materiales más utilizados son hueso, metilmetacrilato y titanio; sin embargo el material debe ser variable, dependiendo de la capacidad de crecimiento y además de la resistencia a la infección, manejable, estéril, moldeable y con propiedades biomecánicas similares a las del cráneo, entre diferentes propiedades.

Una noticia impactante y muy positiva estuvo circulando en el año 2017, cuando la Universidad Autónoma de Nuevo León dio a conocer uno de sus proyectos más sólidos, en el que trabajan en la creación de prótesis craneales, mediante la impresión en tercera dimensión; el objetivo es continuar con el estudio amplio y conceptual para implantar prótesis craneales, con la ventaja de que serán hechas a la medida. La realización de estos implantes es bajo un exhaustivo y estricto protocolo en el que la investigación es constante, tanto para mejorar las prótesis en sí, como para mantener un seguimiento del implante realizado. Utilizan diferentes máquinas de impresión 3D, las cuales varían dependiendo el material que estarán empleando.

Las investigaciones se inclinan en que sea un beneficio para todas las áreas, es decir que implique los mejores acabados superficiales, que los tiempos no sean muy largos y se pueda cumplir cabalmente con la demanda, además de que los costos de producción sean accesibles, de esta manera el servicio podrá estar al alcance de la sociedad en general.

En la actualidad, las universidades mexicanas están comprometidas por desarrollar soluciones para la sociedad mediante el uso de tecnologías de punta, que son sinónimo de un futuro prometedor en cuando a los avances tecnológicos enfocados en la medicina.

¿En qué casos específicos se recomienda la craneoplastia?

En primera instancia debemos saber que la reparación de defecto craneal es una intervención muy delicada; una de sus principales funciones es la de proteger el cerebro subyacente y corregir los posibles cambios de presión que pudiera ocurrir sobre el cerebro. Se trata de un procedimiento quirúrgico, para aquellas personas que han sufrido una grave lesión en el cráneo, debido a una caída o una operación anterior. Además puede utilizarse para rehabilitar de forma funcional o morfológica la bóveda craneana que fue dañada por un defecto óseo grave.

Otros casos en los que se recomienda la reconstrucción craneal, son alteraciones morfo funcionales debido a defectos craneales. La reconstrucción craneal además de mejorar la estética, puede mejorar el flujo vascular y reducir los efectos neurológicos ocasionados por los trastornos.

La reconstrucción de defectos craneofaciales es todavía en la actualidad, un proceso desafiante, la persistencia de traumatismos que requieren una craneoplastía, entre diferentes procedimientos neuroquirúrgicos aportan un número importante de casos que permiten un fascinante progreso y desarrollo de nuevos materiales.

En la Ciudad de México encontrarán el mejor tratamiento para los defectos craneales, por ello nos ponemos a sus órdenes en la Clínica de Especialidades Neuro Quirúrgicas, donde personalizamos los tratamientos adecuados para cada paciente. ¡Contáctenos, será un honor atenderles!

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