Hernia discal, tratamiento y diagnóstico

La hernia discal, ya sea lumbar o cervical, consiste en una patología muy frecuente en la población en general, quien debe buscar hernia discal tratamiento ante la aparición de este trastorno que, como su nombre lo sugiere, se trata de una salida del contenido o herniación del núcleo del disco vertebra, haciendo que se compriman diversas estructuras como las raíces nerviosas.

En esta publicación les hablaremos sobre la hernia discal, su diagnóstico así como los remedios disponibles para recuperar la salud y la calidad de vida de la persona que la padece.

Empecemos con el diagnóstico. Durante el examen físico, el médico controlará el dolor en la espalda, el especialista puede pedirles que se acuesten y muevan las piernas en varias posiciones para ayudar a determinar la causa de su dolor, también puede realizar un examen neurológico para verificar los siguientes aspectos: reflejos; fuerza muscular, habilidad para caminar, capacidad de sentir ligeros toques, pinchazos o vibraciones. En la mayoría de los casos de hernia discal, el examen físico y el historial médico son todo lo que se necesita para determinar un diagnóstico.

Si el médico sospecha otra afección o necesita ver qué nervios están afectados, puede ordenar una o más de las siguientes pruebas:

1) Pruebas de imágenes.

  • Rayos X. Las radiografías simples no detectan los discos herniados, pero se pueden realizar para descartar otras causas de dolor de espalda, como una infección, tumor, problemas de alineación espinal o un hueso roto.
  • Tomografía computarizada. Un escáner CT toma una serie de rayos X desde muchas direcciones diferentes, luego los combina para crear imágenes transversales de la columna vertebral y las estructuras a su alrededor.
  • Resonancia magnética. Las ondas de radio, así como un fuerte campo magnético se utilizan para crear imágenes de las estructuras internas del cuerpo. Esta prueba puede utilizarse para confirmar la ubicación del disco herniado y para ver qué nervios están afectados.
  • Mielograma Se inyecta un tinte en el líquido cefalorraquídeo y luego se toman radiografías. Esta prueba puede mostrar presión sobre la médula espinal y los nervios, debido a múltiples hernias u otras afecciones.

2) Pruebas nerviosas.

  • Los electromiogramas y los estudios de conducción nerviosa miden qué tan bien se mueven los impulsos eléctricos a lo largo del tejido nervioso. Esto ayuda a identificar la ubicación del daño nervioso.

Hablemos ahora sobre la hernia discal tratamiento. El método conservador evita posiciones dolorosas, y en función de un plan de ejercicio y un régimen de medicación para el dolor, alivia los síntomas en la mayoría de las personas en cuestión de días o semanas. Otro método es la medicación, si el dolor es leve y moderado, el médico puede indicarles medicamentos para el dolor de venta libre, como ibuprofeno (Advil, Motrin IB) o naproxeno (como Aleve). Si el dolor no mejora con estos, es posible que les receten narcóticos, como codeína o una combinación de oxicodona y paracetamol (Percocet, OxyContin), durante un período breve; la sedación, náusea, confusión y estreñimiento son posibles efectos secundarios de estos narcóticos. Los medicamentos diseñados originalmente para controlar las convulsiones también pueden ser útiles en el tratamiento del dolor nervioso irradiado, a menudo asociado con un disco herniado, asimismo, se pueden recetar relajantes musculares si tienen espasmos musculares. Otros ejemplos son los corticosteroides supresores de la inflamación que pueden administrarse por inyección directamente en el área alrededor de los nervios espinales. Por último, de manera ocasional se puede intentar un tratamiento con esteroides orales para reducir la hinchazón y la inflamación.

Si el dolor no se ha resuelto al paso de algunas semanas, el médico puede sugerir una terapia física; los fisioterapeutas pueden mostrarles posiciones y ejercicios diseñados para minimizar el dolor del disco herniado. En casos de mayor gravedad, se sugiere recurrir a la cirugía, la cual requieren una cantidad muy pequeña de personas con discos herniados. El médico puede sugerirles la intervención quirúrgica si los tratamientos conservadores no mejoran sus síntomas después de seis semanas, especialmente si continúan experimentando: entumecimiento o debilidad, dificultad para pararse o caminar y pérdida del control de la vejiga o el intestino.  En muchos casos, los cirujanos pueden extraer solo la parte sobresaliente del disco; sin embargo rara vez todo el disco debe ser eliminado. En este último, las vértebras necesitan fusionarse junto con herrajes metálicos para proporcionar estabilidad espinal.

Ahora bien, algunos tratamientos de medicina alternativa y complementaria pueden ayudar a aliviar el dolor de espalda crónico. Entre estos se incluyen:

  • Medicina quiropráctica. Se ha encontrado que la manipulación espinal es moderadamente efectiva para el dolor lumbar que ha durado al menos un mes. En raras ocasiones, el tratamiento quiropráctico del cuello puede causar ciertos tipos de accidentes cerebrovasculares.
  • Aunque los resultados suelen ser modestos, la acupuntura parece aliviar bastante bien el dolor crónico de espalda y cuello.
  • Esta terapia práctica puede brindar alivio a corto plazo a las personas que padecen dolor lumbar crónico.
  • Una combinación de actividad física, ejercicios de respiración y meditación, pueden mejorar la función y aliviar el dolor de espalda crónico en algunas personas.

Para finalizar, algunos remedios que pueden poner en práctica desde su hogar son los siguientes:

  • Usen calor o frío. Inicialmente, las compresas frías pueden usarse para aliviar el dolor y la inflamación; después de unos días pueden cambiar a compresas de calor suave para brindar alivio y comodidad.
  • Evitar estar demasiado tiempo en cama. Pasar mucho en cama puede provocar rigidez en las articulaciones y debilitamiento de los músculos, lo que puede complicar su recuperación. En su lugar, descansen en una posición cómoda durante 30 minutos y posteriormente vayan a dar un pequeño paseo o realicen alguna actividad física. Se sugiere evitar actividades que puedan empeorar el dolor durante el proceso de recuperación.

Con lo dicho tendrán un panorama amplio sobre el diagnóstico y el tratamiento de las hernias discales; esperamos que este artículo les haya resultado de utilidad y que decidan acudir a consulta en caso de presentar una hernia discal.

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