En publicaciones anteriores en el blog de Especialidades Neuro Quirúrgicas ENQ hablamos de la importancia de los servicios de clínicas de rehabilitación física en el tratamiento de espondilolistesis y de los diferentes tipos de este padecimiento. Para que conozcan más acerca de esta opción de tratamiento conservador, hoy les hablaremos de los ejercicios físicos recomendados a pacientes con espondilolistesis ístmica para reducir las molestias de ciática, ocasionadas por la irritación de la raíz nerviosa generada del desplazamiento de una vértebra.

El tratamiento de la ciática debido a un desplazamiento vertebral consiste en un programa de ejercicios físicos que combina ejercicios a base de flexión, como los indicados a pacientes con estenosis vertebral, y de ejercicios de estabilización como en el caso de tratamiento de discartrosis. Los programas de ejercicios para la ciática buscan brindar un entrenamiento a la columna lumbar para mantener su estabilidad, y es importante mencionar que los ortopedistas DF son quienes deben indicarlos como parte del tratamiento.

Comúnmente se indican tres ejercicios para la ciática ocasionada por espondilolistesis ístmica: inclinación pélvica, marcha supina y abdominales. La inclinación pélvica consiste en acostarse con las rosllas flexionadas apoyando la planta de los pies en los músculos y tensar los músculos abdominales inferiores para lograr conservar la espalda recta mientras se hace subir y bajar el ombligo. La posición en su punto más alto debe mantenerse entre 10 y 20 segundos para después bajar y relajar los músculos. Si bien las indicaciones de los ejercicios varían de una persona a otra, usualmente se recomiendan series de diez inclinaciones para el fortalecimiento abdominal.

Por su lado, la marcha supina es un ejercicio que consiste en acostarse en el suelo con las rodillas flexionadas y los brazos elevados en alineación con los hombros. Manteniendo la espalda recta contra el suelo se debe levantar una pierna lentamente mientras se baja hacia atrás el brazo opuesto alternando este movimiento. Este ejercicio funciona para la estabilización y generalmente se recomienda hacer dos o tres repeticiones de marcha continua por 30 segundos.

Finalmente, los abdominales recomendadas son en posición acostada con las rodillas dobladas y los brazos cruzados sobre el pecho para hacer subir el ombligo y levantar la cabeza y los hombros del suelo hacia el techo. En caso de que el padecimiento se acompañe de dolor de cuello es más conveniente poner las manos detrás de la cabeza para proporcionar apoyo. La posición elevada debe mantenerse entre dos y cuatro segundos para después bajar lentamente, y hacer dos series de diez abdominales es lo más recomendado para ganar fuerza abdominal.

Si buscan un servicio especializado en rehabilitación física para padecimientos de la columna vertebral, los invitamos a ponerse en contacto con nosotros para agendar una cita, en Especialidades Neuro Quirúrgicas ENQ con gusto los atenderemos.

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